
Universos emocionales harto distintos, acaso antitéticos.
Por la parte que me toca, diré que, con el paso de los lustros y de las sinrazones de antaño, he aprendido a amar más y a enamorarme menos.
Trato de ser, en suma, una persona útil para conmigo y el prójimo.
2 comentarios:
¿Te refieres a un amor más pragmático y menos fantasioso?
Sí. Se trata, en definitiva, de idealizar un poco menos las relaciones sentimentales, centrarse en las propias necesidades (ser saludablemente egoísta), no pretender cambiar al ser amado y que corazón y cabeza discurran parejos.
Un fuerte abrazo.
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