jueves, 1 de octubre de 2009

UTILIDAD

Existe una tremenda diferencia, a menudo insalvable, entre amar y enamorarse.

Universos emocionales harto distintos, acaso antitéticos.

Por la parte que me toca, diré que, con el paso de los lustros y de las sinrazones de antaño, he aprendido a amar más y a enamorarme menos.

Trato de ser, en suma, una persona útil para conmigo y el prójimo.


2 comentarios:

Víctor Crespo Camino (Antihéroe ateo) dijo...

¿Te refieres a un amor más pragmático y menos fantasioso?

The Fisher King dijo...

Sí. Se trata, en definitiva, de idealizar un poco menos las relaciones sentimentales, centrarse en las propias necesidades (ser saludablemente egoísta), no pretender cambiar al ser amado y que corazón y cabeza discurran parejos.

Un fuerte abrazo.